viernes, 15 de agosto de 2014

El Bien Común


El Bien Común es uno de los pilares de la Doctrina Social de la Iglesia el cual
Sostiene que hay que crear las condiciones básicas para que la persona pueda desarrollarse como persona - ser humano - hijo de Dios, de manera digna y adecuada. Y de esto se debe encargar el Estado, y la Iglesia apoyar este maravilloso proyecto. Es obligación de la Iglesia en su misión evangelizadora. En otras palabras, el ser humano se va a desarrollar de manera integral, si es que le brindamos o promovemos las condiciones necesarias. Considero que estas son las áreas que tienen que crearse o promoverse para dicho objetivo:
1.- Educación elemental
2.- Salud elemental
3.- Alimentación digna
4.- Techo Digno
5.- Trabajo Digno
Con estas áreas básicas, estaremos garantizando básicamente el bien común.
En una realidad eclesial como la Latinoamericana, le va a tocar a la iglesia custodiar y promover estas condiciones. Y de hecho la Iglesia esta asumiendo el liderazgo (entendiendo Iglesia como la familia de los bautizados) pero tiene que involucrarse también mediante laicos competentes e instituciones para asegurar que la corrupción y la burocracia social y política no vaya en contra de esta tarea.
La Iglesia, desde sus comunidades parroquiales (Parroquia = familia de familias) y mediante una estructura de comunión y participación esta llamada a velar (mediante la palabra y el testimonio) porque esta sea una realidad buscando la solidaridad de la Iglesia Universal, reconociendo que somos el Cuerpo de Cristo.
La Iglesia no puede substituir esta tarea del cada Estado. La Iglesia esta llamada a acompañar esta tarea que es parte del desarrollo integral de una sociedad civilizada. Es una manera de construir el reino de Dios en nuestra realidad. Poniendo en Cristo y su Palabra, mas la enseñanza o el propio Magisterio eclesial, al servicio de esta misión.
Como creyentes, tenemos la riqueza de nuestra fe, que nos anima a compartir nuestros bienes especialmente con los más necesitados.
El gran reto es hacer desaparecer el tremendo abismo entre ricos y pobres, y crear de este modo una sociedad más justa y por lo tanto más pacifica. Tarea que tenemos por delante.

En síntesis


Desde el punto de vista eclesial, el bien común refiere al bien que Dios en su corazón tiene para todos sus hijos...
Este bien es conservado, mantenido y defendido para que todos puedan gozar de sus beneficios.

Desde el punto de vista social, la iglesia siempre defenderá aquel bien que beneficia no solo a algunos, sino a todos. Hay bienes a los que no se puede renunciar en su defensa, como la justicia y la equidad. Dar a cada uno lo que se merece y a cada uno lo que le corresponde.

las heridas afectivas y el acompañamiento pastoral.

Introducción
En este trabajo presentaremos brevemente el tema de las heridas afectivas y el acompañamiento pastoral.
En un primer momento nos preguntamos que son las heridas afectivas sin bien se pueden definir desde otras disciplinas nos detendremos a hablar desde el punto de vista de la psicología, tras presentar lo que podemos llamar el concepto de herida, pasamos a presentar su surgimiento y su modo de presentarse a pesar de utilizar los mecanismos de defensa para protegerse, pero, a pesar de esto, la herida se manifiesta, por eso desarrollaremos brevemente cuales son los modos que se pueden manifestar las heridas en las personas que las padecen.
Tras esta presentación, nos detendremos a presentar un caso, de un joven que sufrió en su infancia una gran herida por parte de su padre, provocándole en la actualidad un complejo de auto- estima baja consecuencia de la herida de su infancia por el hecho de ser comparado y no valorado en su niñez.  Presentaremos como acompañarlo en este proceso de sanación y reconciliación con Dios consigo mismo y con su papá.









1  ¿Que son las  heridas afectivas?
Las heridas afectivas  psicológicamente hablando, son la fuente primera de la parte vulnerada, especialmente en el psiquismo, donde se reciben todos los golpes, lo que lleva a las personas heridas a resentirse si no las procesan adecuadamente. Lola Arrieta afirma que las heridas en cuanto que son antropológicas no tienen solución, si se pueden vivir, interpretarlas, pero no solucionarlas, ya que las heridas dejan de manifiesto los deseos, los cuales transportan al hombre  herido  fuera de sí.
1.1 ¿Cómo surgen las heridas?
Las heridas pueden surgir durante el período de gestación, en el momento del nacimiento o en los primeros momentos de su vida algún acontecimiento que le cause una herida,  las heridas profundas nos suceden cuando somos niños de 0 a 7 años.
1.2 ¿Ahora bien, nos podemos preguntar como reconocemos estas heridas?
Ante esta pregunta podemos responder que aunque las heridas están en el  inconsciente y en los recuerdos infantiles de la más tierna infancia, hay una serie de comportamientos que hacen que se manifiesten, y que la persona herida actúe desde la parte golpeada, respondiendo desde la herida. Es decir, en ese muro que forman los mecanismos de defensa y que parece una fortaleza, existen unos agujeros, unos síntomas por los cuales se manifiestan las heridas, los miedos y aun los mismos mecanismos de defensa.
Como decíamos:
 de las heridas surgen los miedos y de esos miedos, no suficientemente encarados, se suscitan todas aquellas actitudes y comportamientos que son observados, juzgados y padecidos por los otros y por uno mismo, como fruto de las heridas, y como heridas en sí.[1]

1.3 Mecanismos de defensa
Con anterioridad hacíamos referencia a los mecanismos de defensa, estos “dificultan el crecimiento humano y dificultan el proceso de maduración y discernimiento en la búsqueda de la verdad personal y del entorno y de modo particular con Dios y la comprensión mínima de su imagen[2].  
Las personas heridas, inconscientemente “utilizan” estos mecanismos, para evitar las consecuencias de los múltiples conflictos generados en su personalidad herida. Entre los mecanismo de defensa encontramos[3]
Desplazamiento: “Este consiste  en que el acento, el interés, la intensidad de una representación puede desprenderse de ésta para pasar a otras representaciones originalmente poco intensas, aunque ligadas a la primera por una cadena asociativa”.
Represión: “En sentido propio: operación por medio de la cual el sujeto intenta rechazar o mantener en el inconsciente representaciones (pensamientos, imágenes, recuerdos) ligados a una pulsión. La  represión se produce en aquellos casos en que la satisfacción de una pulsión (susceptible de procurar por sí misma placer) ofrecería el peligro de provocar displacer en virtud de otras  exigencias.  La represión es particularmente manifiesta en la histeria, si bien desempeña también un papel  importante en las restantes afecciones mentales, así como en la psicología normal. Puede  considerarse como un proceso psíquico universal, en cuanto se hallaría en el origen de la  constitución del inconsciente como dominio separado del resto del psiquismo.”
Regresión: “se designa por  regresión un retorno en sentido Inverso, a partir de un punto ya alcanzado, hasta otro situado anteriormente”. Este mecanismo implica “el paso a modos de expresión y de un comportamiento de un nivel inferior, desde el punto de vista de la complejidad, de la estructuración y de la diferenciación.” 

Otros mecanismos de defensa comunes son la formación reactiva, el aislamiento, la anulación, la proyección, la introyección y la sublimación.
1.4 Manifestación de las heridas
En síntesis. En los miedos, la parte vulnerada, se esconden en los mecanismos de defensa para protegerse, pero, a pesar de esto, la herida se manifiesta. Los síntomas son elocuentes. Esos síntomas son:[4]

Las compulsiones 
Es un mecanismo psicológico inconsciente y contra fóbico que brota de los miedos; es decir. La compulsión es un comportamiento contrario al miedo que pretende que la amenaza que le provoca ese miedo no se cumpla. Son actos repetitivos con los que se intenta escapar de los miedos; sin embargo. "son crónica de una muerte anunciada": finalmente llevan al miedo que las originó. ¡Es justamente La compulsión la que hace que el miedo se haga realidad . Ejemplos de compulsiones podrían ser: el ser perfeccionista para evitar ser condenado; ser extremadamente servicial para evitar el no ser querido ; el buscar tener éxito antes que nada por miedo al fracaso; el mostrarse notoriamente como diferente para no ser comparado; el ser un acumulador intelectual por miedo al vacío; el seguir la norma, antes que nada, por el miedo al abandono; el buscar desmedidamente el placer; el buscar el poder por miedo a mostrar su fragilidad; ser un pacifista enajenado por miedo al conflicto.
De las compulsiones también se crean imágenes distorsionadas de Dios o fetiches un dios perfeccionista que te premia si eres perfecta/o., un dios que exige sacrificios, ídolo de los méritos personales, y el éxito, intimista, manipulable, juez implacable, ídolo del hedonismo, ídolo todopoderoso. y hasta ídolo obsesivo sexual.
Reacciones desproporcionadas
De las causas de la herida salen las reacciones desproporcionadas. Es una especie de "híper sensibilidad", que te hace ver la herida por todas partes, que hace que "encuentres" por donde vas pasando datos que confirman tu sentimiento vulnerado de la infancia: "no me quieren, no soy importante, no me valoran, no creen en mi, me van a hacer daño, si no hago "esto" me abandonaran. Es decir la reacción desproporcionada sobre dimensiona la herida. Estas reacciones son desproporcionadas con el estímulo presente.
Culpa malsana 
Otro síntoma de nuestra parte vulnerada. Es la culpa malsana, es decir el remordimiento que lleva a la negación del auto perdón. y por tanto incapacita para experimentar muchas veces la gratuidad del amor humano ya en el plano espiritual la misericordia de Dios. El remordimiento -te comes a ti mismo- hace que te quedes encerrado en ti cuando cometes un error, cuando haces algo inadecuado, cuando fallas, lamentándote de tu incapacidad y autodestruyéndote.
La Baja Estima 
 El nivel de estima (igual que las reacciones desproporcionadas y las compulsiones) es un indicador de la herida. Entre más grande es la herida, más baja es la estima, pues es efecto de la herida y de los temores. La baja estima es un fenómeno auditivo; tiene mucho que ver con sistema de voces que nos hablan desde dentro. Son voces negativas que nos dijeron: "Tú no vales, no sabes, no sirves, no sabes, nunca hablas.
Estos son algunos valores que nos ayudan a evaluar la baja estima: Autocrítica rigurosa, Hipersensibilidad a la crítica, Indecisión crónica, Deseo excesivo de complacer, Culpabilidad.


Después de presentar  el concepto de heridas y  lo que conlleva ser una persona herida. Vamos a continuación a desarrollar el como acompañar a una persona que sufre ser herida.
2 . Presentación del caso.
Marcos, un joven de 20 años, trabaja actualmente en un comercio. Desde niño el sufría, violencia física y emocional por parte de su padre, quien siempre lo comparaba con los hijos de sus amigos, como que los demás siempre eran mejores personas y tenían más valores que él. Hoy al crecer y comenzar a trabajar, Marcos, siente que casi todos sus compañeros consiguen  mayores logros que él, que disponen de más dinero por el mismo trabajo realizado, que gozan de mejor posición social, que se enfrentan con mayor decisión a los problemas. Tiene la impresión de que no observaba nada positivo en su vida, a su alrededor. Se considera un desastre, un perdedor. Sus días son muy duros, no sólo para él, sino también para quienes se encuentran a su lado.
Nuestra autoestima se desarrolla a lo largo de nuestras vidas a medida que formamos esa imagen de nosotros mismos que llevamos en nuestro interior, y lo hacemos a través de nuestras experiencias con otras personas y las actividades que realizamos. Por eso las experiencias vividas durante la infancia juegan un papel predominante en el establecimiento de nuestra autoestima, y la calidad de estas experiencias influye directamente sobre nuestro nivel de autoestima.
Ahora bien como podemos ver, en este testimonio encontramos a un joven con un complejo de inferioridad, un joven con un auto estima muy baja. Producto sin duda de aquella herida recibida desde su niñez al ser comparado  con otros iguales.
Nos preguntamos ahora como acompañar a Marcos, desde un acompañamiento pastoral, que lo lleve a superar esas trabas que lo bloquean para de esa manera poder superarse, valorarse y amarse.
Nos parece oportuno acompañar a Marcos desde una espiritualidad, que lo lleve a la reconciliación consigo mismo y con los demás especialmente con su padre para lograr sanar esas heridas producidas en su infancia y que hoy tanto impiden una vivencia más libre. Aunque esto de la reconciliación es solo el principio de un largo proceso de recuperación de la imagen de el mismo.
2.1 Procesos de reconciliación
Para presentar una posible propuesta de acompañamiento a Marcos, nos serviremos de lo que propone Anselm Grum[5] en su libro, Si aceptas perdonarte, perdonarás. Lo que presenta Grum, y que proponemos a Marcos es primer lugar la reconciliación en primer lugar con Dios, después consigo mismo y por ultimo con los demás.
2.2 Reconciliarse con Dios
Nos parece oportuna esta opción de acompañamiento ya que “cualquiera que recibe a corazón abierto el perdón de Dios no puede negarse nunca a perdonar al hermano” por otra parte la reconciliación con Dios cuando es verdadera lleva a la transformación y renovación total de la persona, y le da la posibilidad de amarlo como el ama. Desde un punto de vista psicológico,[6] la reconciliación con Dios pasa necesariamente  a través de la contemplación de la Cruz, y esta contemplación, purifica la imagen de Dios, destruye nuestros ídolos, nos impide proyectar sobre Dios los sueños frustrados y justificar las actitudes correspondientes.
De esta manera, Marcos, contemplando la Cruz, podrá sentir el amor de Dios, que él lo ama por lo que vale, por lo que es, que el vale mucho a sus ojos, reconciliarse con Dios, para Marcos será ese sentirse amado.
2.3 Reconciliarse con uno mismo
Reconciliarse consigo mismo implicará, reconciliarse con el pasado, y esta es la tarea del joven al que queremos acompañar. Dice Grum:
Nadie es libre para elegir su infancia pero todos tenemos que ser capaces alguna vez de reconciliarnos con nuestras vivencias y sufrimientos. Solo cuando estemos dispuestos a aceptar nuestras heridas es cuando éstas pueden cicatrizar y quedar transformadas.
La propuesta para quien acompañaremos será buscar la reconciliación, que pasará por esa aceptación de las heridas y dejar de cargar con las responsabilidades que le han puesto sobre sus hombros.  Si se puede llegar a la realización de estas cosas se podrán dar pasos en la cicatrización de las heridas del pasado. Pero esa cicatrización supone la tolerancia de su dolor y la indignación contra los que la han abierto, entonces la reconciliación con las heridas significa también el perdón de los que las han causado.
Para Marcos el desafío será iniciar un proceso de perdón, pero este proceso de perdón es largo, pero es la única manera de verse libre del peso de su pasado, del hábito de hurgarse en las heridas y del influjo destructor de quienes lo han heridos.   Pero además nuestro joven deberá saber que reconciliarse con el propio pasado a veces resulta más difícil que perdonar a los otros.  Pero ese perdón es condicionante si deseamos vivir consciente y prudentemente el momento actual sin las pesadillas de un pasado que se hace presente.
2.4 Reconciliarse con el prójimo
Aquí partimos de la premisa que solo reconciliarse consigo mismo podrá reconciliarse con los demás, pero debemos destacar que el perdón no es un acto de voluntarismo, ya que por la propia voluntad muchas veces lo que se logra es profundizar y hacer más dolorosa la herida.
2.5 Pasos para la reconciliación
A continuación presentaremos unos pasos que nos propone A. Grum para lograr la reconciliación con el prójimo.
El primer paso del perdón consiste en dejar que se manifieste libremente el dolor que el ofensor a causado, ya que al recibir la herida de la ofensa, no se es consciente de la misma, hacerla presente permitirá comprender y valorar el grado con cual se nos trato y hasta que profundidades caló el aguijón de la palabra.
El segundo paso, consiste en dar vía libre a la indignación y rabia que se agitan en el interior y gritan contra el agresor. El perdón se encuentra al fin de la indignación. Mientras el agresor permanece en el interior no se puede cicatrizar la herida. La indignación y la rabia arrancan y hacen salir del corazón al autor de las heridas. Para llevar a cabo este paso es necesario tomar una cierta distancia, para poder mirar al agresor, ya que si no se toma esta distancia lo único que se percibe es la herida causada.
El tercer paso es formar un juicio valorativo de lo sucesivo, pero desde la distancia, para de esta manera poder percibir el lugar de la herida y determinar lo que ha pasado, solo desde la distancia se podrá ver si el agresor lo que hizo lo hizo conscientemente o no.
El cuarto paso, es la liberación del poder del otro, esto se hace necesario, porque al no hacerlo le seguimos perteneciendo interiormente. Solo el perdón logra la liberación necesaria, si con el perdón se logra liberar del poder del otro, dejará de ser una exigencia difícil para transformarse en llave de liberación y medicina de salud.
Volviendo a nuestro caso, diremos que a podemos acompañar a nuestro joven en el proceso, de llevar a cabo este proceso de perdón con su padre, hasta que llegue a manifestar ese perdón y de esta manera Marcos , cicatrice su herida, mejore su autoestima, el estado de ánimo y  encuentre una disposición constructiva, para así comenzar a darse cuenta que tenía sus propios valores, que sus resultados no son comparables por proceder de entornos diferentes y su vida cambie por completo y no tenga necesidad de compararse con nadie.



Bibliografía
Lola Arrieta Olmedo, sus heridas nos han curado , en Frontera Hegian, nº 33, 2001
Gómez Manzano, R,” Madurez personal y crecimiento espiritual”, en recrear nuestra espiritualidad, ed. Publicaciones Claretianas, Madrid 2001

Laplanche y Pontalis Diccionario de Psicología en ____Julio V. Maffei, “ Apuntes sobre nociones de Psicología y Psicopatología para agentes de Pastoral”,2002

Carlos Rafael Cabarrús, s.j, Ser persona en plenitud, Colección “Programa Internacional de Formación de Educadores Populares” , Fundación Santa María, 2003
Anselm Grum, Si aceptas perdonarte, perdonarás, Ed. Ágape, Buenos Aires 2007

Amadeo Cencini, Vivir reconciliados, Ed. Paulinas, Buenos Aires 1999



[1] Lola Arrieta Olmedo, sus heridas nos han curado , en Frontera Hegian, nº 33, 2001
[2] Gómez Manzano, R,” Madurez personal y crecimiento espiritual”, en recrear nuestra espiritualidad, ed. Publicaciones Claretianas, Madrid 2001, p. 136
[3] Laplanche y Pontalis Diccionario de Psicología en ____Julio V. Maffei, “ Apuntes sobre nociones de Psicología y Psicopatología para agentes de Pastoral”,2002
[4]Carlos Rafael Cabarrús, s.j, Ser persona en plenitud, Colección “Programa Internacional de Formación de Educadores Populares” , Fundación Santa María, 2003
[5] Anselm Grum, Si aceptas perdonarte, perdonarás, Ed. Agape, Buenos Aires 2007
[6] Amadeo Cencini, Vivir reconciliados, edt. Paulinas, Buenos Aires 1999

Ángelus

Ángelus




V. El Ángel del Señor anunció a María. 

R. Y concibió por obra del Espíritu Santo. 

Un ángel hace el anuncio, una virgen lo escucha, cree y concibe. En el alma, la fe, y en el vientre, Cristo. Ha concebido una virgen; admiraos: una virgen ha dado a luz; admiraos más aún: después del parto permaneció siendo virgen.

San Agustín Sermón 193

Dios te salve, María... Santa María...

V. He aquí la esclava del Señor. 

R. Hágase en mí según tu palabra. 

¿Cómo sucederá eso? Advierte que el ángel lo sabe y ella le pregunta sin dudar lo más mínimo. Como vio que ella preguntaba sin dudar del hecho, no rehusó instruirla. Escucha cómo. «Tu virginidad se mantendrá; tú no tienes más que creer la verdad; guarda la virginidad y recibe la integridad.
Puesto que tu fe es íntegra, intacta quedará también tu integridad. Finalmente, escucha cómo sucederá eso: El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra, porque concibes medíante la fe, creyendo , no yaciendo con varón, quedarás encinta: Por eso lo que nacerá de ti será santo  y será llamado Hijo de Dios.»
                                            San Agustín Sermón 291

Dios te salve, María... Santa María...

V. Y el Verbo se hizo carne. 

R. Y habitó entre nosotros. 

(María) Fue virgen al concebir, virgen al parir, virgen durante el embarazo, virgen después del parto, virgen siempre. ¿Por qué te maravilla esto, oh hombre? Una vez que Dios se dignó ser hombre, convenía que naciera así. Así la hizo a ella quien por ella fue hecho. Antes de ser hecho, ya existía, y, puesto que era omnipotente, pudo ser hecho permaneciendo lo que era. Estando junto al Padre, se hizo una madre, y, una vez hecho de la madre, permaneció en el Padre
San Agustín Sermón 186,1|

Dios te salve, María... Santa María...

V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios. 

R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Oremos:

Derrama, Señor, tu gracia sobre nosotros, que, por el anuncio del Ángel, hemos conocido la encarnación de tu Hijo, para que lleguemos, por su pasión y su cruz, a la gloria de la resurrección. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Ser Religioso hoy es:

Ser Religioso hoy es:
·         Protagonizar a Cristo, en sus dimensiones más comprometidas y trascendentes.
·         Hacer de la vida religiosa una donación gozosa y sin reservas
·         Repetir el misterio de la muerte y resurrección de Cristo, en la propia vida.
·         Una continua evaluación de la vivencia de los consejos evangélicos y de los compromisos que llevan consigo, para hacer visible ante el mundo el rostro joven de Cristo.
·         Trasmitir experiencia divina.
·         Expresar y constatar con optimismo vital, la fe de la Iglesia y así ser capaz de implantar un mundo nuevo.
·         Es un vivir radicado en el Evangelio
·         Es un Don que pertenece a la vida y santidad de la Iglesia.

Los compromisos de todo religioso no tienen sentido si no es partiendo de Dios y mirando aún más allá, con una visión y vida de fe, con medios sobrenaturales, más que terrenos, frente a este contenido de fe esta la proyección de un determinado carisma, pero siempre en la vida religiosa el contenido evangélico viene expresado en la revelación.
La teología de la vida religiosa se puede sintetizar:
Es el compromiso público y definitivo de un cristiano de vivir en la Iglesia configurando su propia vida de manera personal y comunitaria, con Cristo virgen, pobre y obediente y con un carisma y misión determinada

Sabiendo que se ser religioso es un don que pertenece a la Iglesia y que tanto se va a realizar en cuanto vive en coherencia con ella
El religioso adopta el estilo de vida de Jesús, para continuar su misión, suponiendo una actitud de fe, agradecimiento y respuesta generosa.
La actitud de fe consiste en creer que Dios es quien llama y en vivir fielmente a su llamado.
Es sólo con la actitud de fe, como la vida religiosa se hace inteligible, y enfrenta todas las exigencias prácticas.
La vida religiosa es un don de Dios y los consejos son un regalo gratuito que Cristo a donado a su Iglesia  y por esto los llamados deben tener una actitud de agradecimiento, expresándolo desde la intimidad en una radicalidad evangélica.
El religioso debe tener una apertura generosa y espiritual para renovar cada día la respuesta con mayor amor, porque la realidad de la vocación es un misterio de amor profundamente vivo y generoso.
Sólo quien actualiza cada día la experiencia humano- divina de la amistad con Cristo hecha vida en la oración y en el servicio de los demás es capaz de dar una respuesta a la vocación religiosa.

La vida religiosa es una vida de amor a toda prueba 

El derecho de los religiosos

El derecho de los religiosos
El derecho de los religiosos es el imperativo de la iglesia que nos indica, que nos orienta hacia la santidad que nos es propia
Más que imposición coactiva, es discernimiento y aclaración de lo que es mejor para vivir como religiosos dentro de la iglesia de Cristo
El derecho de la iglesia viene a concretar la voluntad de Jesucristo para la sociedad cristiana actual.
El fin supremo de todas las leyes de la iglesia radica en la salvación del cristiano.
El derecho de los religiosos es el conjunto de leyes dadas por la autoridad eclesiástica, para los religiosos- cuenta con 137 cánones.
La actitud ante el derecho debe ser una actitud de fe ya que la iglesia goza de la asistencia del Espíritu Santo y además porque escuchar a la iglesia es escuchar y seguir el deseo de Cristo.
Debemos tener una actitud de interés y sumisión ya que el derecho contiene la materia esencial a la que nos comprometemos con el voto de la obediencia y el modo de expresar el interés y sumisión indicara en realidad la fe y aceptación de Cristo y su amorosa voluntad
Por ultimo debemos tener una actitud de amor, es que sólo quien cumple la ley eclesiástica con amor se une a Dios, cumple sus designios y se santifica de verdad.

La esencia de la vida religiosa, radica en su condición de vida consagrada con todo lo que esto lleva consigo.
El concilio vaticano II acentúa su esencialidad y sus fundamentos en los puntos 32, 40,44 de la LG
La vida religiosa debe realizarse como un verdadero y gozoso holocausto.
Aceptando vivir totalmente dedicado a los bienes celestes, como si hubiera muerto ya efectivamente a las cosas de abajo, aquí radica la actitud gozosa del holocausto.
El religioso inmola el amor humano compartido (castidad)
La propiedad y uso independiente de los bienes (pobreza)
La libre programación de la propia vida (obediencia)


Definición de vida consagrada canon 573

Definición de vida consagrada canon 573
Elementos teológicos de la vida consagrada
1.      la consagración total a Dios como amor supremo, es la forma de reconocerle, adorarle, honrarle. Esta consagración implica toda la vida en el conjunto de todas las acciones y lleva consigo el compromiso de la muerte a todo pecado y el desarrollo de la vida  de la gracia, y virtudes y dones del Espíritu Santo
2.      seguimiento más cercano e íntimo de Cristo bajo la acción del Espíritu Santo es decir configurar la propia vida de manera personal y comunitaria con el estilo de vida de Cristo. Esto supone un amor total al Padre y docilidad a su voluntad.
3.      profesión de los consejos evangélicos la vida consagrada es un modo estable de vivir que pertenece a la vitalidad de la iglesia. Es un estado cuya esencia está en la profesión de los votos evangélicos.
4.      la glorificación de Dios la edificación de la iglesia y la salvación del mundo como fin de la consagración y profesión. Esto supone continuar con la obra de Cristo y la prolongación de su presencia
5.      la perfección de la caridad el amor de caridad, es la esencia de la vida cristiana, el religioso debe implantar ese amor y que Cristo reine.
·         Amor ordenado así mismo y a los demás ( castidad)
·         Amor demostrado en la entrega de toda su persona y cosas ( pobreza)
·         Amor constante demostrado en la fidelidad a Dios y a través de sus mediadores ( obediencia)
·         Amar comenzando por una comunidad concreta ( vida fraterna- comunidad)
·         Amor a la iglesia a través de los apostolados

6        signo y testimonio de la Iglesia y de la anticipación del mundo futuro esto radica en el hecho de ser de pertenencia de la iglesia de la Iglesia

Elementos canónicos de la vida consagrada

Elementos canónicos de la vida consagrada

Ø  forma estable de vida: (un modo de vivir, una condición de vida). El optar por la vida religiosa en la profesión, uno queda comprometido a toda ley eclesiástica que determine los requisitos para hacer realidad existencialmente el nuevo modo de vida, en su carácter externo, publico y permanente.
Ø  Erección canónica por la autoridad competente de la iglesia: corresponde al Iglesia, interpretar y orientar a cuanto afecte a la vida de los institutos, como así también reconocer la naturaleza, fin y espíritu de los institutos.
Ø  Opción libre por el estado de vida consagrada, este estado se acepta por amor y el amor presupone libertad
Ø  Emisión de los votos, han de ser al menos 3, obediencia castidad y pobreza, estos son porque encierran  la constitución teológica de la imitación de Cristo.
Ø  La observancia del derecho del instituto en el que se profesa: cada instituto tiene autonomía propia y su propio derecho por eso cuando se profesa se asume el compromiso de vivir la consagración bajo las leyes
Ø  La vida fraterna ( es como el consejo evangélico integral)común lleva consigo, la unión por amor a todos en Cristo, este estilo de vida es signo y ejemplo de reconciliación con Cristo y es una ayuda intima en la realización de la vocación 


La vida religiosa es la consagración total de un cristiano a Dios

La vida religiosa es la consagración total de un cristiano a Dios, es un culto continuo de caridad y como testimonio publico de Cristo y de la Iglesia, realizado dentro de un instituto religioso.
·         La vida religiosa es la consagración total de un cristiano a Dios, esto no lo realiza cualquier cristiano, sino aquel que posea cualidades y rectitud de intención.
·         Culto continuo de caridad toda su vida es un culto continuo, este es un culto de amor demostrado en forma externa en obras (Jn.14, 15.Hch 10,38).
Es una actitud sacrificial, donación total de la vida.
Es una actitud caritativa, comenzando por la vida de comunidad
Es una actitud eclesial, amor a Cristo expresado en amor a la Iglesia.
  • Como testimonio publico de Cristo y de la Iglesia Es la dimensión eclesiológica, escatológica a la vez de la vida religiosa.

El religioso realiza en su vida una dimensión profética en cuanto que siempre debe ser testigo de Cristo ante los hombres.
Por ser profeta es: testigo, intérprete de la palabra, ha sido llamado por Dios, dándole un/os carisma/s y una misión. Pertenece a la misma esencia de la vida consagrada, testimoniando la vida nueva y eterna conquistada por la redención de cristo.
La dimensión eclesiológica esta se da en cuanto que trata de expresar, la vida y santidad de la Iglesia, el religioso así realiza su misión salvífica ya que él no es un religioso para sí, sino lo es para la Iglesia.
La vida religiosa es testimonio escatológico porque de tal manera ha de vivir el religioso dentro y fuera de la vida fraterna, en su comunidad como en su misión, que en su actitud de amor ha de expresar, un anticipo de lo que ha de ser la vida de amor gozoso de los bienaventurados.
Estimulando la esperanza en la resurrección y anunciándola constantemente, en la convivencia, apostolado es donde la iglesia a través de los religiosos testimonia la resurrección.
Realizado dentro de un instituto religioso. Es una condición esencial para llevar a cabo la vida religiosa. No hay religiosos aislados. Los religiosos son incardinados a un instituto religioso.

Instituto hace referencia a un modo de estar en la vida, en una sociedad, la cual indica un grupo de seguidores (en este caso de Cristo, en comunidad) en la que se emiten votos, como condición esencial y se rigen según el propio derecho y llevando una vida fraterna común.  

El contenido de la vida religiosa


El contenido de la vida religiosa abarca la vida entera, en seguimiento cercano de Cristo, adoptando su estilo de vida, con las múltiples facetas de los carismas. Todo esto hace que el consagrado viva su consagración y la esencia de la vida religiosa.
La vocación es un Don de Dios, algo gratuito, es la manifestación del amor de Dios.
La vida religiosa teológicamente hablando es considerada una llamada de la divina providencia que elige a un cristiano concediéndole  las gracias y aptitudes necesarias para seguir el estilo de vida de Cristo y servir de alguna forma concreta a la Iglesia.

Toda vocación comienza por ser una vocación a la vida, a vivir, una llamada creadora.
La vocación religiosa es la imitación de Cristo, con una misión especial en sumisión al Padre y en beneficio de los hombres.
La vocación religiosa es la historia de un enamoramiento, traducido en una intensa vida interior y una generosa entrega.
La vocación religiosa es un anhelo, de asemejarse en todo a Cristo. Esto requiere un proceso de maduración personal y  como cristiano.

Cuando Dios llama da la capacidad, dota de cualidades  y gracias que hacen al candidato apto para responder.
La vocación  religiosa  exige una respuesta renovada cada día, acogiéndola con fe y amor diariamente a lo largo de toda la vida actualizando el ideal y al cumplimiento de la misión.
Requisitos canónicos que exige la vocación religiosa
El derecho da una definición más teológica que canónica (574).
Se pueden reducir a dos los condicionantes de la vocación religiosa: aptitud y generosidad 
Las aptitudes necesarias actuales, ser católico, tener carácter apropiado para convivir, tener madurez personal proporcionada, rectitud de intención, capacidad para vivir las exigencias de la castidad consagrada, el espíritu de la pobreza y la docilidad en la obediencia.
La generosidad indica la decisión libre, es querer realizar dentro de la vida religiosa todo lo que esta condición implica.
¿Qué supone la vida religiosa sacerdotal?
Salud suficiente para sobre llevar las tareas de dedicación a los demás, madurez humana psíquica e intelectual, aptitudes espirituales demostradas vivencialmente, fe, profunda expresada en prácticas de piedad, ilusión por lo religioso espiritual, rectitud de intención.
 Los consejos evangélicos
Son invitaciones contenidas en el evangelio a formas estables de vida en el seguimiento de Cristo, que llevan consigo la renuncia voluntaria al gozo de unos bienes naturales por amor a Dios y a la implantación del Reino de Cristo entre los hombres.
Pretenden el mejor dominio de sí mismo, para que el religioso se identifique con Cristo y pueda amar con dignidad y santidad
Aceptarlos nos identifica con Cristo pobre, virgen y obediente.
Llevan consigo la expresión más plena y evangélica de amor a Dios y a los hombres, la renuncia que llevan es lo secundario, es la consecuencia del amor que al consagrar a Dios toda la persona del religioso, se impone la ascesis de la concupiscencia, las riquezas y el orgullo personal.
Son un don divino que la Iglesia recibió de su Señor LG43

La castidad consagrada (C 599)
La castidad consagrada es dejarse poseer existencialmente por Cristo para ser lo que Él quiere de nosotros en servicio a los demás. Supone la liberación  de todo otro amor que impida la identificación con el modo de vida de Cristo.
Cuando el religioso vive su caridad, la iglesia se manifiesta como consagrada a Dios, porque es esta la que lo responsabiliza y lo hace signo de la Iglesia.
La castidad consagrada no es sólo un don de Dios. La castidad ha de ser una conquista personal constante, por  que esta no se adquiere de una vez para siempre.
Además requiere una madurez afectiva, que se da cuando una persona ha conseguido de manera casi constante el equilibrio del conjunto de los afectos, y ordena libre y concientemente todos sus sentimientos.
La castidad consagrada requiere cultivar la amistad religiosa, entendida no como un circulo cerrado, la amista de los religiosos no ha de ser un coto cerrado y exclusivo, sino que ambos amigos han de estar siempre gozosamente dispuestos a compartir y amar a otras personas de la comunidad o de fuera.
Además supone tomar precauciones frente a las tentaciones que la puedan afectar.
Por muchas y duras que sean las exigencias de la castidad, el religioso ha de mostrarse generoso y optimista, valiente y arriesgado, confiado en Dios, porque la trata de mantener lo más sublime que puede anidar en su corazón y expresar en su conducta: la presencia viva de Cristo actual, que continúa amando y amando en plenitud.

La pobreza evangélica
Es una invitación a seguir el modo de vida de Cristo en relación con los bienes creados… los religiosos profesamos el consejo evangélico de la pobreza, que en la práctica incluye la virtud y hasta se usa bajo su nombre: decimos que profesamos pobreza evangélica. La cual es la recta utilización de los bienes de la tierra de tal manera que pongamos nuestra esperanza y seguridad en Dios.
Además supone la opción radical, plena y total por Cristo pobre, y , por seguirle e implantar su Reino, estar dispuesto a prescindir de cualquier bienestar personal o material, si su seguimiento lo requiere.
La pobreza evangélica no es carencia material, sino libertad de apego, para seguir a Cristo, la pobreza en el religioso es más un espíritu y una actitud que  una forma concreta de expresión… es ante todo una disponibilidad de la propia persona y de los bienes propios o de su uso particular al servicio del amor.
Para el religioso el despojo afectivo debe ser total, pero la carencia efectiva de bienes ha de ser sólo relativa a las exigencias de su misión.
Junto al espíritu de pobreza el religioso ha de aceptar una razonable y prudente austeridad de vida..
La clave de la pobreza evangélica está en vivir con el afecto centrado en Cristo en disponibilidad total, en absoluta confianza en Dios, no en los bienes materiales, y en actitud de amor a los hermanos y de libertad frente a las cosas.

Obediencia religiosa  
Esta es la virtud que da sentido a nuestra consagración, resume los demás y es el que más se asemeja a la actitud de Cristo.
Por esta el religioso ejecuta diligentemente los preceptos de su regla, de sus constituciones y de las determinaciones de los superiores legítimos, como acto de fe, sumisión y amor a Dios.
Es la donación total de la persona a Dios, asumiendo el anonadamiento y consagración redentora de Cristo (Flp 2)
Cuando el religioso obedece actúa la teología de las mediaciones: se comunica con Dios y al someterse a lo mandado debe efectuar un encuentro amoroso con El.
La obediencia religiosa se reduce a una actuación de la fe comprometida y sincera del religioso.
La obediencia religiosa no pretende cambiar la razón, sino someter la voluntad; no trata de definir la verdad, sino de promover el bien, y sobre todo el bien común…
El religioso ha de encarnar en su vida la obediencia de Cristo. Cristo es el obediente por antonomasia (Heb 10,5. Flp 2,8-11 Jn 4,34. 8,29.6, 38)
La obediencia debe contribuir a la madurez de la personalidad humana y cristiana del consagrado a Dios.
La obediencia no anula la iniciativa privada sino que la encausa y asegura.

Comunión de vida
El religioso esta llamado a vivir en comunidad, allí la vida religiosa se desarrolla y madura.
La comunidad religiosa es un grupo concorde y unido de personas consagradas que sumen el mismo proyecto de vida evangélico en seguimiento de Cristo y para cumplir una misión determinada en la iglesia.
La comunidad ha de ser el modo de respuesta a la vocación religiosa y en consecuencia ha de ser un modo distinto de vida que en otro grupo humano.
Su fundamento teológico esta en  Dios trinidad, en donde se da el conocimiento mutuo, el amor mutuo y la interrelación de vida y actividad con una misma finalidad.
Los religiosos  estamos llamados a realizar el ideal de amor que Cristo quiso para los suyos (Jn 15,12 y 17,21).
La comunión de vida tiene sus exigencias para la realización del amor evangélico y la manifestación constante de Cristo entre nosotros  como por ejemplo actitud continua de conversión, ascesis continua de la caridad, solidaridad en los compromisos y en la realización, capacidad de adaptación a personas y circunstancias, vivencia intensa de Cristo en el hermano


Derecho propio
Para realizar en perfección la vida religiosa es imprescindible vivir el carisma y la misión del propio instituto.
El derecho propio es el conjunto de normas particulares de un instituto, esto esta integrado por: la Regla, las Constituciones, el Directorio, los Estatutos
La fidelidad a la vocación  y la perseverancia hasta la muerte dependen de la observancia regular del propio derecho
Perseverar sin ser fiel a los compromisos contraídos es imposible: porque o se pierde la vocación o se vive en constante hipocresía, autoengaño y fraude a Dios y a la Iglesia.
Nadie merece la perseverancia final. Es un don gratuito de Dios. Pero es doctrina de la Iglesia que Dios no se la niega a nadie que permanezca constante, con fe y amor, de forma ordinaria en el cumplimiento de la voluntad de Dios en su propio estado… al religioso, este camino de la perseverancia, se lo indica cada día su propio derecho: de esa manera aspira a su propia perfección (c. 598)